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No era la primera vez que se proyectaba una película. Los hermanos Lumiére ya lo habían hecho el 19 de marzo de 1895 y había llevado el título de «La salida de los obreros de la fábrica Lumiére en Lyon». Sin embargo, «La llegada del tren a la estación de la ciudad», proyectada en diciembre de ese mismo año, es reconocida como la primera película que hizo huir a los espectadores de la sala de proyección. En efecto, las imágenes se veían tan reales que la gente pensó que el tren los arrollaría. Podríamos decir que en ese momento nació la primera producción audiovisual de terror.
Ha pasado mucha agua bajo el puente desde aquel momento y hoy la producción audiovisual cuenta con medios técnicos muy sofisticados y especialistas en todos los pasos que son necesarios para llevarla a cabo. A pesar de que el arribo de los smartphone al mercado ha permitido que casi cualquier persona haga una película, esto no implica que no se necesiten medios técnicos de última generación y personal especializado para que el resultado sea profesional.
Pero ¿qué es una producción audiovisual?
Podríamos definirla de manera genérica como la creación de contenidos para medios audiovisuales de comunicación.
¿Por qué genérica?
Porque en la industria cinematográfica y televisiva el término «producción audiovisual» se utiliza para denominar solo una parte del proceso:
La planificación.
¡Cómo será de importante!
En el ámbito publicitario esta planificación se conoce como preproducción y nos ocuparemos de ella en otro artículo.
Hasta no hace mucho tiempo casi toda la producción audiovisual estaba destinada al cine y la televisión. Con la llegada de plataformas como Youtube, Vimeo, Dayily Motion, Flickr, etc. y la posibilidad creciente de subir vídeos a las redes sociales, el abanico de la producción audiovisual se ha ampliado de manera sustancial. Incluso la producción audiovisual para multimedia y la de animación suelen tomarse como una actividad diferenciada del resto.
Los soportes en los cuales se puede plasmar una producción audiovisual van, hoy día, desde el film a la animación por ordenador pasando por el vídeo tradicional y el digital. Los géneros que abarca son la ficción, el documental, la publicidad y los eventos. Estos últimos pueden ser emitidos en directo o editados. Para cada soporte y género los pasos generales a dar son similares, pero la complejidad varía enormemente. Sin embargo, todas son producciones audiovisuales para las cuales se necesita:
- Inversión de capital (presupuesto)
- La combinación de trabajo especializado y recursos técnicos
- Un plan organizado.
Resulta obvio afirmar que salvo la planificación que debe hacerse al detalle para todos los proyectos, tanto la inversión como el personal especializado y los recursos técnicos variarán de acuerdo a la magnitud de la producción audiovisual.
Para JL Trading cada producción audiovisual es un reto sea de la magnitud que fuere. Contamos con el equipo creativo, técnico y equipamiento para asumir la producción de spots publicitarios, vídeos corporativos, booktrailers, authortrailers y grabación de eventos.
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